-Este semestre vivimos un
par de nuevas experiencias, entre ellas, nos embarcamos en la aventura de hacer una propuesta para la
restauración de un inmueble con valor histórico arquitectónico, el proceso tuvo
varias etapas, la primera fue la búsqueda de un edificio que nos enamorara y
nos pareciera importante de conservar, además que debía cumplir con los valores
establecidos por la UNESCO que lo convirtieran en patrimonio.
Luego de varias opciones nos
decidimos por un edifico que hasta ese momento desconocíamos, se trata de la
Capilla que está dentro del Hospital Rosales, la capilla pertenece al estilo
neogótico fue elaborada en lamina troquelada, la misma de la cual está
construido el hospital, la construcción del nosocomio inició en 1891 y fue inaugurado
en 1902, los materiales fueron traídos de Bélgica y encargados a la empresa Societé
Forges d'Aiseau de dicho país.
Encontrar información de la
capilla fue bastante complicado, pero los médicos y otros empleados del
hospital vieron a bien la iniciativa de trabajar ese templo, y no tardaron en
acercarse a contarnos historias sobre piezas robadas, espíritus que rondan por
la noche, partes reemplazadas y otros datos que nos ayudaron a construir el
marco histórico de nuestra investigación.
Uno de los doctores de mayor
edad y tiempo dentro del hospital nos comentó que los planos originales del
centro de salud fueron enterrados junto con un ejemplar del diario oficial del
día de la inauguración del Rosales, y están en una capsula bajo los cimientos
de la capilla, la idea suena bastante romántica pero a la vez nos generó inconvenientes
puesto que todas las medidas tuvieron que ser tomadas por nosotros y no contábamos
con un respaldo para comparar por si hubiesen modificaciones en el inmueble.
Luego de la elaboración de
los planos base, iniciamos el levantamiento de los daños, que era el motivo
principal del trabajo académico.
Evaluamos la gravedad de las
lesiones encontradas en la capilla y al fin empezaríamos con la propuesta de
restauración.
Dentro de mi proceso de
formación académica podría decir que está fue la mejor experiencia que he
vivido, descubrimos un nuevo mundo dentro de un edificio antiguo y aprendí que
el patrimonio no solo cuenta historias, sino que las contiene y es esa la
importancia de conservarlo y revitalizarlo.
En fin esa es la historia de
cómo me enamoré de la restauración.