Y nada más yo…
Pasé muchas veces por
el mismo camino, aunque siempre era
distinto, cada mañana saludaba a alguien diferente, iba pensando en cosas
diferentes, me sentía diferente… en fin no era el mismo sendero cada día; uno
de esas tantas veces mi mente divagaba sobre que somos.. Específicamente que
soy.. Taxonómicamente pertenecemos al reino animal, pero hemos desarrollado la
capacidad de articular palabras y actuar a partir de algo que va más allá al simple instinto, LO QUE LLAMAMOS RAZON, pensando
en esto estaba cuando de repente me di cuenta que había llegado a mi destino
(eso quizá era lo único que no variaba de mi viaje diario), entré al salón de
clases, coloqué mis cosas sobre la mesa, vi hacia mi alrededor y sentí una
sensación extraña de soledad, ese sentimiento de que a nadie le importa si
llegaste o te vas, de que nadie notó mi presencia en el lugar y justo así fue.
La clase terminó y todos salimos hacia el pasillo, mientras los demás se
saludaban entre ellos yo solo bajaba las escaleras con una sensación fuerte de
incomodidad, era un hecho, estaba sola.
Era solo yo en contra del mundo, simplemente yo una pequeña
mujer de apariencia débil pero decidida a alcanzar sus sueños, fue ese el
momento en el que me di cuenta que solamente yo podría darme el apoyo que
necesitaba para brillar, que solamente yo creía en mí, que nadie me conocía,
que yo era importante para una sola persona y esa persona era yo Y NADA MAS YO…
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